Lo que no debes hacer en tu empresa

Al comenzar un proyecto empresarial hay muchos aspectos que debes tener en cuenta para no caer en el error y que tu negocio fracase. Sin embargo, tener todo controlado es difícil, por no decir imposible. Hay muchos factores que tienen que ver en el desarrollo de la actividad de nuestra empresa, tanto en el entorno general como en el específico, y hay muchos que nos influyen aunque no los llegamos a controlar.

Frame de la película Ed Wood

Pero no todo es malo en los pasos previos de nuestro negocio. Hay que saber hasta dónde llegan nuestros límites y aprender a usar adecuadamente las herramientas que tengamos a nuestra mano. Cuando no lo hacemos nos pasa como a Ed Wood, el protagonista de la película que lleva su nombre, y caemos en el fracaso continuo.

Este filme del director Tim Burton es un claro ejemplo de un mal análisis del entorno y las necesidades a satisfacer por el producto que lanzamos al mercado. El protagonista, interpretado por el actor Jhonny Deep, es un director de cine que idolatra a Orson Welles y que pretende hacerse un gran director cinematográfico de forma rápida. Como dice en un momento de la película: “no creo en ir poco a poco, así que tengo todo un repertorio para usted”. Sus ansias por hacerse famoso dentro del mundo del séptimo arte le llevarán a continuos fracasos. En su camino cinematográfico olvidará estudiar las necesidades a satisfacer en la sociedad y en más de una ocasión tendrá que salir corriendo de los abucheos de los espectadores y aguantar las críticas en los periódicos. Ed Wood no estudia el mercado: emplea para sus producciones a actores viejos que ya no interesan al público, dota a sus historias de argumentos que carecen de interés para los espectadores, utiliza un equipo de producción malo, no tiene poder de inversión para sus proyectos y no sabe comunicar para convencer de sus productos.

Su relación con los inversores será determinante de su futuro a lo largo de toda la película. En nuestro negocio, la relación que mantengamos con los proveedores es base para el éxito de nuestros productos. Esta relación la encontramos dentro del entorno específico de la empresa y por tanto adquiere más control por nuestra parte. Sin embargo, si nos pasa como a Ed Wood, y nuestro negocio tiene poco peso en el poder de negociación, el control será mínimo. Ed Wood iba cambiando las películas a medida que los inversores decían sus preferencias. Incluso hizo bautizarse a todo el equipo con tal de que los miembros de una religión le dieran el dinero para producir su película.

Sumado a este nulo poder de negociación, la falta de inversión y su desprecio por controlar y tener en cuenta los detalles del entorno y de la producción –para Ed Wood todo estaba bien rodado a la primera, aunque se cayera el decorado- hacen del personaje un empresario pésimo, que como pasa en la historia, no crea un negocio de éxito nunca. Es más, se convirtió en el director famoso por hacer mal cine.

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~ por Lydia López en abril 27, 2009.

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