¿Refleja adecuadamente el cine la profesión periodística?

•Junio 13, 2009 • 3 comentarios

Tras varios posts hablando de la presencia de la empresa informativa en el cine, queremos conocer tu opinión acerca de esta relación. Con una sencilla pregunta, buscamos que aportes tu visión del cine-periodismo. Además, podrás ampliar tu punto de vista comentando este post.

Desde nuestra redacción te invitamos a que participes. Es muy fácil, sólo responde la opción que se adecúe más a lo que piensas y vota.

Podrás ver también los resultados de las votaciones de los lectores de Cinco Miradas al 7º Arte. ¡Ánimo, tu opinión nos importa!

 

Network, asesinado por la audiencia

•Junio 9, 2009 • 1 comentario

“En ocho días podrán ver en directo mi suicidio”. Decir algo así en un informativo de una cadena de televisión está claro que no deja indiferente a nadie. Ya te tomen por loco o quizás más en serio, cada uno que reciba este mensaje dará una respuesta. Y si hablamos de audiencias, ¿cuál es la reacción más lógica que pueden ofrecer?

Network, Un Mundo Implacable

En la película Network aparece la respuesta. En este filme, de 1976, aunque tiene una vigencia actual asombrosa, se refleja el poder que algunos medios de comunicación, como la televisión, tienen en la formación de la opinión pública así como en la vida diaria de los espectadores. Y además, cómo los medios depende totalmente de la audiencia. En esta relación de dependencia mutua, no se podría decir muy bien quién es el elemento dominante. Si las empresas informativas no tienen audiencia, no obtienen beneficios. Pero por otra parte, los medios tienen la capacidad de conducir a los espectadores en su día a día formándoles la opinión con sus contenidos.

Sin embargo, el mayor peligro que destaca la película es la competitividad agresiva en el mundo mediático. Una cadena como la ficticia UBS de la película, que no cuenta con éxito en ninguno de sus programas, debe plantearse la reestructuración de la empresa. Por ello, para ser más competitivos deciden eliminar de la plantilla de informativos al veterano presentador Howard Beale (interpretado por Peter Finch). Es entonces cuando éste decide comunicar en directo su despido y su suicidio en ocho días.

Las cifras de rating aumentan de manera impensable desde ese momento. La audiencia dio su respuesta: se interesó por la cadena, al igual que el resto de medios de comunicación que tomaron el hecho como noticia. Los directivos, viendo el éxito del comunicado del presentador, deciden sacarle partido y convertirlo en el “profeta de la actualidad”, dejándole minutos de pantalla para vociferar de los medios y de la vida. Pero la audiencia es exigente y pronto se cansa de las novedades. Así que el programa dejó de tener éxito y Howard era de nuevo un problema para la cadena, que no duda en contratar a terroristas para asesinarlo.

Peter Finch en una escena de la película

¿Hasta dónde son capaces los medios de comunicación para conseguir audiencia? Está claro que en el mundo de la televisión, como de otros medios de comunicación, el que no lucha no gana. Pero ¿vale todo por conseguir la victoria o misión? ¿Es aceptable cualquier contenido banal con tal de que entretenga? “El televisor es el Evangelio” y además, “un circo” y “una fábrica de matar el aburrimiento” donde nos dicen “lo que queremos oír”. Howard grita todo esto, pero el peligro para la cadena aparece cuando se le escucha. ¿Conviene para los medios que nosotros como espectadores analicemos más allá sus estrategias y nos rebelemos?

La respuesta, según la película, parece evidente: no. En un panorama tan competitivo donde casi todo está inventado, conseguir audiencia es complicado y aún mucho más si tienes en tu cadena a un profeta que termina declarando que estamos deshumanizados y que el ser humano no lo está haciendo bien. Habrá entonces que dejar a los medios ser nuestro espectáculo que nos mantenga distraídos, eso parece. ¿Es tan malo saber que la estrategia de cualquier medio es conseguir mucha audiencia dándole “lo que quiere”? ¿O tendremos que levantarnos como Howard y decir: “estoy más que harto y no pienso seguir soportándolo”?

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Héroes del periodismo

•Junio 3, 2009 • 1 comentario
Edward R. Murrow

Edward R. Murrow

Qué sería hoy de la historia del periodismo sin esos héroes de la profesión que marcaron un antes y un después en la vida de los medios de comunicación. Son héroes del periodismo todos aquellos que con su labor contribuyeron o contribuyen a que esta profesión no pierda su esencia, son los que sin ser ajenos a las influencias externas o internas que caracterizan cualquier entorno, nunca olvidan su compromiso con la sociedad. 

Edward R. Murrow se convirtió en uno de ellos. Su actuación dentro del mundo de la comunicación audiovisual ayudó a que el periodismo de los años 50 en EEUU, país de referencia en el desarrollo de la sociedad mediática, fuera recordado por todas las generaciones posteriores con especial nostalgia. Gran orador, daba a sus palabras la fuerza y la convicción propias de un hombre amante de los ideales democráticos y de un profesional consciente de sus responsabilidades. De la mano de Murrow y gracias al programa “See it now”, primer magacín informativo que emitía la CBS, el periodismo televisivo comenzó a dar sus primeros pasos. Fue en este programa donde regalaría a su audiencia intensos y siempre consecuentes análisis socio-políticos envueltos entre las capas de humo de su cigarro. Con “See it now “, pasaría a ser recordado como uno más de los periodistas legendarios de la profesión. Preocupado por ilustrar a la audiencia y convencido de que la televisión servía para algo más que entretener, empleó al nuevo medio para enfrentarse al Senador Joseph P. McCarthy y a su “caza de brujas”.

“Buenas noches y buena suerte” conmemora a este personaje. Es una película que nos devuelve a los años en blanco y negro, donde la televisión aún conservaba cierto carácter autónomo y los periodistas se mantenían firmes a su posición como contrapoder. Hoy las cosas han cambiado demasiado, el negocio y la ideologías políticas han salpicado en exceso a un gremio que actualmente se encuentra desprestigiado. Sin embargo, pese a quien le pese, siempre existirán héroes del periodismo cuya trayectoria nos recordará que todavía merece la pena seguir luchando en este trabajo.

¿Vocación o tendencias?

•Mayo 27, 2009 • Dejar un comentario

Hoy en Cinco Miradas al Séptimo Arte no hablaré de cine.  Esta vez quiero comentar otro género de ficción que muchas veces tomamos como sustituto de las películas: las series de televisión. Y lo haré porque en muchas de ellas existe una tendencia, no sabemos por qué, a buscar adeptos de la profesión periodística.
Las series son un género menor de ficción que enganchan al espectador incluso más que una película. En España, cadenas de televisión como Telecinco nos han ofrecido en su parrilla de programación multitud de productos televisivos de tales características, pero en lo que respecta a nosotros, vamos a centrarnos en primer lugar, en la  afamada serie Periodistas. Ésta comenzó a emitirse en el año 1998  y durante los cuatro años de emisión fue una de las más demandadas por los jóvenes. Siempre se ha dicho que ésta supuso un boom para la profesión periodística, ya que fueron muchos los que se aventuraron a estudiar la misma carrera que les llevaría a desempeñar la profesión que sus ídolos televisivos representaban. ¿Podría considerarse vocación periodística? ¿O simplemente fue una moda a la que se sumaron innumerables adeptos? Y es que, el hecho de convertir en ficción los avatares de la profesión llevó a muchos a conocer lo que realmente sucede detrás de las portadas de los periódicos; aunque la representación del oficio no fuese del todo realista, ya que no se reflejaba las horas que pueden llevarse los periodistas en la redacción del periódico, en la serie hacían una jornada laboral bastante corta.  Pero realmente, el éxito de esta serie debe atribuírsele además de a las tramas de la profesión, a las historias que se desarrollaban paralelamente del oficio de periodista, que realmente eran las que tenían enganchadas a los espectadores.

Esta serie únicamente se veía desbancada por otra también de la misma cadena, Médico de familia. Casualmente, ésta puede valernos también como ejemplo, ya que detrás de esa familia televisiva que siempre estaba comiendo destacaba el personaje de Alicia Soller (Lydia Bosch) que a lo largo de la serie desempeñó varios roles dentro del oficio periodístico; presentaba un programa de radio por las noches y también hacía televisión. Quizás, aunque trataran la profesión superficialmente daban una visión más realista del oficio en sí, y aunque la trama no girase en torno a esto, muchos pudieron sentirse atraídos en este caso por el periodismo radiofónico. Todo ello nos lleva a preguntarnos si  realmente los que vieron su futuro profesional influenciado por esta ficción se han arrepentido de haber cogido ese camino. ¿Hasta qué punto influyen los medios de comunicación en las decisiones de nuestra vida?

Cine y Radio, la extraña pareja

•Mayo 27, 2009 • 1 comentario
Mujer escuchando la radio

Mujer escuchando la radio

El 30 de octubre de 1938, Norteamérica vivió unos momentos de alarmante caos cuando a través de un programa de radio describían la invasión de unos marcianos por las calles estadounidenses. Muchas personas excitadas por el miedo buscaban la solución en la muerte, mientras otras expectantes e incrédulas al mismo tiempo, no sabían donde refugiarse. Orson  Welles, era el encargado de retransmitir un radioteatro, adaptación de la novela de ciencia ficción “La Guerra  de los Mundos” de H.G. Wells, a través de la emisora CBS. Comenzó así a darse uno de los géneros radiofónicos más importantes hasta la llegada y consolidación de la televisión. Atrás quedaron, las tardes en las que las radionovelas invadían los hogares de todo el mundo y en los que entre cabezada y cabezada nuestros familiares se enteraban de los entresijos y amoríos del personaje principal de la trama.

Hoy en día, en nuestras casas ya no se escucha la radio con tanta frecuencia como años atrás. Ahora, la era digital ha dado paso a la sociedad audiovisual que busca informaciones acompañadas de imágenes estáticas o en movimiento que ilustren lo que escuchan o leen. Es así, como las radionovelas han dejado de emitirse y ya sólo nos quedan los programas radiofónicos especializados en cine. En ellos, nos informan sobre estrenos, cartelera, eventos cinematográficos, hacen críticas o comentan determinadas escenas.

Grandes emisoras de nuestro país como Cadena SER, RNE o COPE entre otras emiten programas dedicados, en mayor o menor medida, al cine. La Cadena SER apuesta por su programa, EL cine en la SER emitido los sábados de 17:00 a 19:00 y en la madrugada del sábado al domingo de 04:00 a 06:00, en el que se dedican reportajes a estrenos cinematográficos, gags humorísticos, noticias sobre bandas sonoras o libros adaptados al cine. RNE por su parte, a través de Radio 3 nos presenta otro de los programas más escuchados dedicados al cine. Apuesta por El Séptimo Vicio, en el que se puede encontrar difusiones de cine europeo y español, además de cortometrajes y documentales. Se define a sí misma como un equilibrio entre radio informativa y cinematográfica.

A través de Internet, también podemos acceder a páginas especializadas en radio y cine con las que los internautas puedan estar más cerca del mundo de los 35mm. Y es que navegando por la Red se pueden encontrar páginas como RadioCine.org en la que se encuentran fácilmente podcast que permiten a los seguidores del séptimo arte escuchar desde cualquier lugar del mundo tertulias, críticas y comentarios sobre películas. Toda una comodidad y una revolución en la convergencia de estos dos medios.

El cine Fantasio vuelve a ser noticia

•Mayo 23, 2009 • 2 comentarios

     Hace ya más de cinco años que las calles más céntricas de Navia no son lo que eran. Convertidas en auténticos hervideros en los que se concentraban multitud de adeptos al séptimo arte, hace tiempo que esto ya ha desaparecido. Muchos eran los jóvenes que se amotinaban por aquel entonces a las puertas de un espacio con encanto, el cine Fantasio. Bajo las paredes de éste han crecido los adolescentes de la zona, se han enamorado y a su vez, han visto como su lugar de encuentro cerraba sus puertas en el año 2004. Fue en este momento cuando éste se convirtió en la presa perfecta para las constructoras que se encargarían de diseñar su futuro más próximo. Todas querían hacerse con él; en un principio, el alcalde del Ayuntamiento de Navia mostró sus deseos de ubicar en el inmueble una sala de servicios múltiples. Pero el ansiado proyecto cayó en manos de constructores que querían convertir el espacio en la mayor discoteca de la comarca.

Imagen de ex novo en Flickr

     La empresa constructora Baniela Núñez presentó el proyecto en 2006, éste chocaba con la normativa y la Consejería de Medio Ambiente presentó un contencioso-administrativo contra el proyecto. La pasada semana el Tribunal Superior de Justicia ha fallado a favor de la constructora que no ha tardado en retomar el proyecto de convertirlo en una discoteca. Después de estar cinco años en la sombra, el cine Fantasio reabrirá sus puertas aunque sea para comenzar con las obras.

     En Navia, el cine Fantasio era un espacio con carisma que escondía encanto entre sus paredes. Con el tiempo, probablemente se convierta en una de las discotecas más espectaculares de Occidente, pero siempre esconderá en su legado mejor guardado la historia de haber sido uno de los cines más emblemáticos del lugar.

Cuatro apuesta por la ficción americana

•Mayo 21, 2009 • 1 comentario

Ya hace algo más de tres años, cuando la cadena televisiva Cuatro vio la luz en nuestras pantallas por primera vez, veíamos que se planteaba como algo más que otra opción en nuestro mando de la tele. La imagen que nos ofrecía a nosotros, como espectadores, era de una cadena distinta a las demás, donde la premisa principal era su alta inversión en la ficción. Y pensándolo bien era una apuesta buena que apuntaba claramente a la diferenciación de su producto. Si entras en un mercado ya casi saturado por la gran cantidad de cadenas generalistas, temáticas, de pago, gratuitas, etc. que existen, lo mejor para conseguir un huequecito en la golosa tarta de la audiencia es ofrecer algo distinto.

Logo de Cuatro

Y así lo hizo Cuatro. Y así sigue haciéndolo, pues su gusto por la ficción norteamericana continúa hoy en día. La cadena “roja” refuerza ahora su estrategia en el mercado con un acuerdo de larga duración con la productora Disney ABC ESPN Television, por la que se asegura la emisión de varias series y películas de la factoría, además de algunas películas de animación de la compañía Píxar y varios productos de ABC Family.

Con las series Houseque ninguna otra cadena quería emitir en aquel momento- y Anatomía de Grey esta cadena de televisión se aseguró la fidelización de un grupo importante de la audiencia. Aparecían series muy distintas a lo que el resto de las cadenas nos tenían acostumbrados en la parrilla española. Por eso, la cadena de Fernando Jerez ha renovado las temporadas de estos seriales y de otros éxitos como Cinco hermanos, Kyle XY, Betty, Mad Men, Entre Fantasmas, Medium, The Closer o la sorprendente Dexter.

Los nuevos fichajes de Cuatro para el otoño son Castle, una serie policíaca que tiene como protagonista a un escritor de novelas de terror; Vida secreta de una adolescente, que cuenta la historia de una joven embarazada; y otras como Dollhouse; Wallander; Dead Set; Survivor; Sobrenatural o la serie de vampiros True Blood. Con este paquete de ficción norteamericana la cadena pretende ser la líder del horario estrella de la parrilla, la franja nocturna. Ser líderes es lo que querían ser también los chicos de Cuatro con otro serial extranjero, Gossip Girl. Sin embargo, la cadena ha preferido suspender su emisión después de unos pocos capítulos, en busca de un horario que la haga obtener unos índices de audiencia más altos.

Pese a este desliz, con los nuevos fichajes se asegura reducir costes al comprar las series extranjeras, ya que como afirma Elena Sánchez, la directora de contenidos de Cuatro, es más caro hacer una serie en España que comprarla fuera. La forma de actuar de Cuatro despertará a las otras cadenas y la competencia se hará más dura ahora que la televisión española ha visto que los productos norteamericanos gustan  y atraen a la audiencia.

Reality Show, una nueva forma de hacer televisión

•Mayo 5, 2009 • Dejar un comentario

 

Imagen en televisión de Truman Burbank

En los tiempos que corren la televisión sirve de analgésico para la sociedad. Demandamos programas divertidos y amenos que nos hagan olvidar la realidad exterior que vivimos llena de atascos, crisis, trabajo… Y de realidad y ficción sabe mucho nuestro amigo Truman Burbank. El Show de Truman es una de esas películas con las que nos da por pensar en eso de las empresas informativas y la manipulación que ejercen sobre la sociedad. Esta gran película estrenada en 1998 cuenta la historia de un hombre que crece rodeado de cámaras y atrezzo sin percatarse de la farsa en la que vive. Jim Carrey da vida a Truman, uno de los cinco embarazos no deseados elegidos para ser la estrella de un nuevo reality show. En definitiva, el objetivo final de Christof, el director y creador del programa “El Show de Truman es el de conseguir audiencia y beneficio económico sin tener en cuenta el aspecto moral y ético que supone arrebatarle una vida normal a un ser humano y darle una falsa identidad entre cámaras y actores. Los objetivos que persigue el creador de toda la parafernalia que rodea a Truman son los que busca actualmente nuestra televisión. Y es que con programas como el mítico Gran Hermano o el nuevo de Cuatro, Perdidos en la Tribu intentan conseguir audiencia que se traduce, a fin de cuentas, en beneficio económico a cambio de contar la vida de ciertas personas generalmente anónimas.

Parece que los medios no pueden o no quieren buscar caminos diferentes al del espectáculo. Y es que exhibir emociones, recrear llanto y alegría en directo o mostrar los sentimientos de una persona es lo que vende hoy en día. El sensacionalismo, desde aquellos primeros diarios estadounidenses, ha estado rondando a algún periodista con la intención de sacar el máximo rendimiento de una información. Y cuando nosotros cogemos el mando de la televisión y le damos a cualquier cadena vemos que, sin llegar al amarillismo estadounidense de Hearst, se busca la espectacularización de los hechos.

Es una realidad que los reality show, coincidiendo con la era digital, han comido terreno a otros formatos como las telenovelas o géneros de ficción que a pesar de hacernos ver la vida cotidiana de una serie de personajes no muestran la verdadera vida cotidiana de unas personas anónimas con sus preocupaciones particulares convertidas ahora en personajes de un programa que contará su día a día.

Todas las cadenas han sucumbido a esta nueva forma de hacer televisión y es que no dejan de ser empresas. Una empresa informativa tiene una serie de objetivos internos que debe cumplir para poder subsistir y de esta manera debe adaptarse a su entorno, además de fomentarlo según sus intereses.

“Mi pluma lo mató”

•Mayo 4, 2009 • Dejar un comentario

En una ocasión Edmund Burke dijo de la prensa que era el cuarto poder, sus palabras se limitaron a reflejar la gran influencia que ésta tenía en los años previos a la Revolución Francesa. Ha pasado mucho tiempo desde entonces, sin embargo, el poder del ya consolidado periodismo sigue haciendo surcos. La vinculación del conjunto de los medios de comunicación con la política es, para bien y para mal, una realidad. Para mal, porque los intereses políticos rompen y contaminan, más de lo que deben, un trabajo en el que la veracidad y la imparcialidad tendrían que mover la pluma del profesional. Para bien, porque en este mundo de camarillas falsarios, se hace necesario la existencia de instrumentos capaces de denunciar los abusos y de reflejar el contexto sociopolítico del momento.

En la relación periodismo-política, se encuentra el argumento de innumerables proyectos cinematográficos como por ejemplo; “Todos los hombres del presidente”, “Frost/Nixon” o ” La sombra del poder”, última película que se ha estrenado con esta temática. El director del film, Kevin Macdonald se ha basado en una miniserie de la BBC y en ella se ha plasmado, una vez más, los atolladeros corporativos y políticos, enredos esclarecidos por periodistas que parecen asumir más bien una labor policial. En la película podemos ver a una empresa informativa que como las de hoy, intenta sobrevivir entre competidores irrefrenables que buscan a un mismo público y en donde la  lealtad a los lectores suele peligrar cuando la empresa se ve amenazada. Otro aspecto que Macdonald refleja a la perfección es la importancia que tienen las fuentes para un periodista. Sin ellas,  los escándalos, los complots y la gran mayoría de los abusos jamás pasarían por la rotativa. En el film como en la vida real tampoco faltan los dilemas morales enmarcados dentro del negocio informativo, donde la responsabilidad del informador y la presión del contexto empresarial, se pesan en la misma balanza.

Queda demostrado que la prensa es arma de doble filo, un instrumento que sigue siendo temido por unos y ansiado por otros. “Mi pluma lo mató” es la sentencia que Juan Montalvo pronunció cuando se enteró del asesinato del político ecuatoriano García Moreno. Sus palabras no podrían definir mejor el poder de los medios de comunicación. Sin lugar a dudas, la empresa informativa es actualmente víctima y verdugo de un juego en el que participamos todos. Encontrar el equilibrio entre esa dualidad del periodismo: negocio- responsabilidad social, es quizá una de las tareas pendientes más difíciles del actual profesional de la comunicación.

¿Qué visión nos ofrece el cine de la profesión periodística?

•Mayo 3, 2009 • 2 comentarios

Cuando acudimos al cine, nos convertimos en audiencia y como tales tenemos necesidades insatisfechas. En ocasiones, vemos una película porque buscamos de algún modo identificarnos con el protagonista o con la historia. Otras veces, en cambio nos satisface esa sensación de saber que la trama del film no tiene nada que ver con nuestra realidad y que esos problemas se quedarán impregnados en las paredes de la sala cuando nos vayamos de allí. Las películas no siempre ofrecen una visión real de los temas que tratan, por ello en cuanto a lo que a nosotros nos afecta que es la empresa informativa, podemos preguntarnos; ¿Hasta que punto el cine ofrece una visión real de los medios de comunicación? La prensa y la radio han sido, sin duda, los medios de comunicación que más han aparecido en el cine cuando se hablaba de catástrofes o de tragedias como la del Titanic. Y es que esta película, además de vendernos la historia de amor, nos hacía recordar la magnitud de ese accidente. Y al tratarse de un hecho de tales características, es obvio destacar el boom periodístico que ocasionó la noticia. Es por ello que, en esta película ya veíamos la importancia que le daban los altos cargos del buque a la prensa escrita, y sobre todo, valoraban el impacto periodístico que supondría aparecer en las portadas de periódicos de gran tirada como el New York Times.

En España, por ejemplo durante la época franquista los medios de comunicación estaban sectados ideológicamente, entonces apenas aparecían en el cine. Fue una vez instaurada la democracia cuando las empresas informativas comenzaron a tomar partida y a cumplir con su función educativa, cultural y política.
Siguiendo esta línea, vienen a mi cabeza películas como Good bye Lenin!, en la que los medios de comunicación comienzan a destacarse como principal fuente de información, ya que, una vez caído el muro de Berlín, los medios existentes por aquel entonces no cesaron en comunicar un acontecimiento de tales características que no todos digirieron de la misma forma.

 Hasta en películas de terror aparecen los medios de comunicación. Es el caso de Scream, en la que en muchas de las escenas aparece una periodista cubriendo la noticia de los asesinatos que están sucediendo y se involucra tanto en el caso que acaba siendo uno de los personajes principales de las tres ediciones. Todo ello, nos lleva a pensar que en la mayoría de ocasiones las películas reflejan la realidad del momento, es por eso que hemos podido ver en el cine la propia evolución que han ido sufriendo los medios de comunicación.